La Tertuliana es un tesoro que ha resistido el paso del tiempo, igual que los libros que alberga. Es un lugar lleno de historias a la espera de ser compartidas, cada una destinada a alguien especial: a quien sabe reconocer el valor de un ejemplar difícil de encontrar, de esos que, contra todo pronóstico, han sobrevivido a los años y hoy nos esperan para envolvernos en sus letras, sus texturas y sus estilos.
Este espacio nació del amor inmenso de un padre por los libros. Hoy es un legado que sus hijos mantienen vivo y que cada visitante ayuda a conservar.



